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Región de Murcia(Un poco de Historia): 
Geografía

La Comunidad Autónoma de Murcia se sitúa en el sureste de España y ocupa una superficie de 11.314 km2. Limita al este con la provincia de Alicante, perteneciente a la Comunidad Valenciana; al oeste con Granada y Almería, de la Comunidad Andaluza; al norte con Albacete, de Castilla-La Mancha y al sur con el mar Mediterráneo.
La orografía de la Región de Murcia es bastante accidentada . El pico más alto es el Macizo de Revolcadores con 2.027 m., aunque numerosas sierras sobrepasan los 1.000 m., tales como Sierra Espuña, casi todas ellas compuestas de masas forestales de coníferas. Destaca el altiplano del noroeste, la zona semidesértica del valle del Guadalentín, y sobre todo el litoral, con una extensión de 170 km., con zonas de acantilado y rocas, alternadas con playas y calas de gran belleza, algunas de ellas en estado semivirgen. El clima de la Región de Murcia es de tipo mediterráneo semiárido. Las precipitaciones medias son de unos 350 mm.al año, con variaciones entre las zonas más montañosas y las más meridionales, aunque lo irregular de las precipitaciones hace que estas se presenten frecuentemente en forma de fuertes aguaceros, que en no pocos casos provocaron avenidas y riadas, sobre todo en primavera y otoño. Las temperaturas son las típicas del mediterráneo, con veranos calurosos en los que se llegan a rebasar los 40º C, e inviernos suaves y cortos. La media anual varia entre 16º y 19º oscilando según sea zona montañosa o de costa. El cielo esta despejado durante unos 135 días al año, y las horas de sol anuales sobrepasan las 2.800.

Cultura

La Región de Murcia posee un rico y variado patrimonio cultural. De la época prehistórica hay que destacar los restos prehistóricos del dolmen de Bagil y las pinturas de la Cueva de los Monigotes en Calasparra. En Cartagena se conservan numerosos vestigios de la época romana, pues no en balde fue un importante emporio cultural, económico y militar, conservándose calzadas, edificios públicos y un magnífico teatro, en actual estado de restauración.
La presencia islámica dejó vestigios por todo la geografía murciana. El más interesante por su estado de conservación y los datos que aporta sobre esta cultura es el conjunto urbano de Medina Siyasa, localizado en Cieza. Tampoco es desdeñable el Castillo de Lorca, del periodo medieval cristiano.
Durante el Renacimiento se erigieron muchos edificios religiosos. La mejor muestra es la extraordinaria ex Colegiata de San Patricio en Lorca o el artesonado mudejar del Santuario de la Santa de Totana. Unos curiosos e interesantes edificios civiles son las Torres Vigías repartidas a lo largo de la costa, construidas como defensa contra las incursiones de los piratas.

La edad barroca se muestra sobre todo en obras civiles como el Almudí en Murcia y el malecón, muro de contención edificado para evitar las crecidas del río Segura. Entre las construcciones religiosas sobresalen el Monasterio de los Jerónimos, la barroca fachada en mármol rojo del Santuario de La Vera Cruz en Caravaca y el Palacio de Guevara, ubicado en Lorca, máximo exponente de la edificación civil.

La Catedral de Murcia es el edificio religioso más importante de la Región. Tardó 600 años en terminarse lo que ha originado una superposición de estilos arquitectónicos, destacando su magnífica torre de 92 metros de altura y su fachada barroca.

CONDE DE FLORIDABLANCA: 
CONDE DE FLORIDABLANCA

Don José Moñino nació en Murcia en 1728. Su vida dentro de una familia acomodada tuvo su momento de inflexión cuando marchó a estudiar abogacía a la Universidad de Salamanca. Las relaciones allí conseguidas le propiciaron buenas amistades, entrando como abogado en el Consejo de Castilla en 1766. Su carácter dialogante e influyente le hizo llegar a ser embajador español en la Santa Sede participando activamente en la disolución definitiva de la Compañía de Jesús. Este gran trabajo le propició su entrada en la Corte de Carlos III en 1773, siéndole otorgado el título de Conde de Floridablanca a su vez.
Desde 1777 la labor del Conde en la Corte fue en aumento, siendo nombrado Secretario de Estado de España (equivalente a Primer Ministro), Secretario del Despacho de Estado (Ministro de Asuntos Exteriores) además de Secretario de Gracia y Justicia (Ministro de Justicia). En su mandato como mano derecha del rey consiguió importantes avances tanto económicos como sociales. El avance de la nación en su mandato fue espectacular pero la muerte del rey, la coronación del heredero como Carlos IV y las intrigas de la Corte entre la Reina Maria Luisa de Parma y el Conde de Aranda, supusieron la caída en desgracia del Conde de Floridablanca.
Los últimos años de su vida se repartieron entre la prisión y el retiro espiritual en un convento en Murcia donde Floridablanca eligió vivir de un modo contemplativo, pero la guerra de la Independencia contra Francia volvió a colocar al Conde de Floridablanca en primera línea. Fue nombrado presidente de la Junta Central Suprema, primer ministro en tiempos de guerra. Debido a su contrastada experiencia y al buen recuerdo que tenían los españoles de Floridablanca se le vio como la persona capacitada para ayudar a España. Tras sus últimos esfuerzos al servicio de la nación falleció en Sevilla en 1808. Fue enterrado con honores de Jefe de Estado.
vmgl

RAMÓN GAYA: 
RAMÓN GAYA

Ramón Gaya nació en 1.910 en la ciudad de Murcia. Dedicó gran parte de su vida a su pasión por la pintura. Los dramáticos episodios vividos en la Guerra Civil, con la muerte de su esposa, o el exilio obligado tras la contienda fueron reflejados claramente en la elaboración de su obra. A pesar de estos difíciles momentos la calidad de su pintura le convirtió en una figura de ámbito internacional, trabajando en su querido México y a partir de los años cincuenta de nuevo en Europa con estancias en Italia y viajes por todo el continente. Sus estancias, como si de un cuaderno de bitácora se tratara, podemos seguirlas a través de sus cuadros, reflejos de la vida del genial pintor. En 1960 regresó a España tras un exilio de más de veinte años.
En su etapa madura las acuarelas de pincelada suave, dispersa y luminosa presentan mejor que cualquier otra técnica la importancia de su pintura. Las calidades reflejadas en el vidrio de un vaso o de una botella se convirtieron en un detalle característico de Gaya, donde logra que la transparencia tome el papel protagonista de la representación.
La temática dentro de larga trayectoria también fue variando a lo largo de su vida. Destacan sus bodegones, los homenajes que realiza a los grandes pintores de la Historia del Arte, como Velázquez o Rembrandt, su visión de la vida huertana o el amor por su Murcia natal, a la cual regresaría y representaría hasta los últimos días de su vida.
Ramón Gaya murió en Valencia en el año 2005 a la edad de 95 años. VMGL

JUAN DE LA CIERVA: 
JUAN DE LA CIERVA

La Región de Murcia ha tenido entre sus conciudadanos a muchos hombres de ciencia e inventores de gran calado. Uno de los más importantes fue Juan de la Cierva y Codorniú.
Nacido en Murcia en 1898, hijo del político Juan de la Cierva y Peñafiel, pronto mostró interés por el campo de la mecánica por lo que cursó sus estudios de ingeniería mecánica en Madrid, donde destacó por sus variados proyectos y su inventiva. Buscó con decisión realizar una aeronave distinta comenzando por crear aeroplanos motorizados que tuvieron resultados dispares. La solución para resolver los problemas que observaba en la aviación moderna la encontró al inventar un sistema de hélices combinado, esta variación añadida al modelo de aeroplano permitía aterrizar de manera vertical salvando los problemas de falta de pista. El autogiro, como se denominó a la invención, supuso una revolución mundial, países de todo el mundo compraron modelos españoles y su difusión se expandió.
La prematura muerte de Juan de la Cierva en 1936, causada en un accidente de aviación en Londres, truncó la carrera de uno de los grandes inventores españoles de todos los tiempos. El rotor ideado en 1941 por Sikorky y que servía para elevar helicópteros, bebía directamente de la idea del autogiro del murciano De la Cierva, como reconoció posteriormente el inventor polaco. Tras años de disputa administrativa, un tribunal estadounidense declaró que la patente del sistema de hélices del autogiro protegía la propiedad intelectual en la construcción de helicópteros modernos.

SAAVEDRA FAJARDO: 
SAAVEDRA FAJARDO

La figura de D. Diego Saavedra Fajardo como personaje de relevancia en la historia de España es reconocida mediante homenajes en calles y plazas, pero su dedicación en la búsqueda de la paz en tiempos de guerra o su importancia diplomática en Europa durante más de cuarenta años, no son hechos conocidos por la mayoría.
Esta conferencia trata de presentar la figura de Saavedra Fajardo, murciano nacido en 1584 en la pedanía de Algezares.
Gracias pertenecer a una familia de abolengo en Murcia, pronto pudo marchar a realizar sus estudios de Cánones a la Universidad de Salamanca. Tras licenciarse con honores, comenzó a trabajar al servicio de distintas personalidades congraciándose valiosas amistades. En una estancia en Italia con el Conde de Lemos, entró a formar parte del grupo de secretarios del Cardenal Gaspar de Borgia en el Vaticano. La experiencia diplomática adquirida en el Vaticano, con dos cónclaves a sus espaldas y más de diez años de trabajo, llamó la atención del Conde-Duque de Olivares, el valido del Rey Felipe IV. Comenzó su labor en el cuerpo diplomático de la Corte en 1633 y sus gestiones en la alta diplomacia europea buscaba un claro objetivo: lograr la paz de Europa. El continente europeo estaba inmerso en una de las más cruentas guerras de todos los tiempos, la Guerra de los Treinta Años. En esta guerra había muerto más de un millón de personas y la ruina de los países era un claro exponente de lo nefasto del conflicto bélico.
Su impresionante vida no se correspondió con un final adecuado a su importancia; la caída en desgracia del Conde-Duque, su principal valedor, le evitó poder estar en las definitivas conversaciones de Paz en Münster. Ya en Madrid y en los últimos años de su vida, fue nombrado presidente del Consejo de Indias. Falleció en Madrid en 1648, sus restos se encuentran enterrados en la Catedral de Murcia.
La gran empresa de pacificar Europa le proporcionó el reconocimiento de la época, en la actualidad está considerado dentro del cuerpo diplomático, como uno de los grandes diplomáticos de todos los tiempos.

ALFONSO X EL SABIO: 
ALFONSO X EL SABIO

El rey Alfonso X fue un rey distinto, un rey que no aspiraba al poder por el poder, si no que pensaba que el pilar básico de su reino tenía que ser el saber, la cultura y la ciencia,logrando situar la cultura castellana a la vanguardia del saber en el siglo XIII.
Su idea de convivencia se acercaba al actual, siendo esto muy complicado en una época convulsa debido a los enfrentamientos de tipo religioso; en la Corte se valoraba a la persona no por su religión o clase social sino por sus aptitudes y conocimientos. Trabajó con judíos y musulmanes a la vez que con vagabundos y jugadores, de los cuales pretendía conocer los trucos en el juego y compartir esos secretos con la humanidad a través de sus obras. Sus estudios de astronomía fueron recogidos gracias a las tradiciones antiguas y el saber de los sabios musulmanes que le ayudaban en su labor de divulgación del conocimiento.
Las tierras murcianas tuvieron un lugar importante en el corazón de Alfonso X desde el día que su padre el rey Fernando III “el Santo”, le encomendó la tarea de conquistar el Reino de Murcia a los musulmanes aún siendo Infante de Castilla. El Reino de Murcia entró a formar parte de la Corona de Castilla en 1243 y ya para siempre tuvo una estrecha relación con el Rey Alfonso. La patrona de Murcia elegida en la conquista del reino fue la Virgen de la Arrixaca, virgen románica que protegió a los murcianos durante cinco siglos. El rey intentó que Murcia fuera una de las primeras ciudades en tener Universidad ligando esfuerzos con la comunidad musulmana de la ciudad, pero la revuelta musulmana de 1266 rompió un posible acuerdo sobre este sentido. Por todo esto y por orden real se le concedió al Reino de Murcia cinco coronas para el escudo oficial.
El monarca falleció en la ciudad de Sevilla en el año 1284, siendo enterrado su cuerpo en la Capilla Real de la catedral sevillana. Su corazón fue enviado por deseo expreso de Alfonso X a la ciudad de Murcia, como muestra del amor del rey a la Región de Murcia.

GRANDES REYES MULSUMANES: 
GRANDES REYES MUSULMANES

El periodo musulmán en la historia de la Región de Murcia duró quinientos treinta años, del 713 al año 1243. Durante este espacio de tiempo, las tradiciones musulmanas en cuestiones de agricultura y avances hidrográficos supusieron la creación del medio de sustento más importante que tuvo la zona hasta el siglo XIX, la huerta murciana. Tan importantes fueron los progresos como algunos de sus mandatarios, destacan por encima del resto: Abderramán II, Ibn-Mardanish y Ibn-Hud, los grandes reyes islámicos.
Abderramán II, a pesar de nacer en Córdoba, es importante para la Región pues fue el fundador de la ciudad de Murcia en el año 825, con el nombre árabe de Medina Mursiya. Esta pequeña ciudad se convirtió en un enclave importante a pesar de estar situada en un valle, más difícil de defender. Este problema lo resolvió el segundo gran rey, nos referimos a rey Ibn-Mardanish, ya en el siglo XII.
Ibn-Mardanish, conocido con el sobrenombre de el “Rey Lobo” por las crónicas cristianas, no era un rey almorávide, ni almohade pero consiguió mantener su fuerza ante los ataques enemigos logrando la ansiada paz en el reino durante veinticinco años. Decir paz en el siglo XII era decir prosperidad. La ciudad de Medina Mursiya era próspera, rica, con suntuosos palacios, como el Alcazar Mayor y Menor, o mezquitas como la gran Mezquita Aljama. Todo este gran conjunto urbano se cerraba con uno de los más impresionantes complejos amurallados de la península, con ocho kilómetros de longitud, quince metros de altura y noventa y cinco torres defensivas. El poder del Reino de Murcia llegó en tiempos del Rey Lobo hasta Valencia y las construcciones defensivas inundaban toda la región murciana.
El último monarca islámico destacado en la historia de la Región de Murcia fue Ibn-Hud. Rey nacido en el siglo XIII en la localidad de Ricote, consiguió derrocar al poder opresor almohade con un pequeño ejército donde destacaba por su liderazgo y estrategia militar. Su determinación en la victoria le granjeó el apoyo de otros grandes reinos como el de Sevilla, tomando al rey murciano como el nuevo rey de Al-Andalus. La capital de este nuevo gran reino sería la ciudad de Murcia. Tras la caída de Ibn-Hud, el reino de Murcia firmó en 1243 la paz con la Corona de Castilla, convirtiéndose en protectorado castellano. El firmante por parte castellana fue el joven Infante Alfonso, el futuro rey Alfonso X.

ANTOÑETE GALVEZ: 
ANTONETE GÁLVEZ

Natural de la pedanía murciana de Torreagüera Antonete Gálvez Arce, más conocido Antonete Gálvez fue uno de los precursores de la actual Región de Murcia. Su ideal de una España federalista, donde cada región fuera la que dispusiera de sus propios medios económicos, fue el motor de todas sus acciones revolucionarias.
A mediados del siglo XIX, el país se encontraba en una situación política convulsa, variando de modelo de monarquía a república en poco espacio de tiempo. Un grupo de idealistas, dirigidos por Antonete Gálvez, intentó cambiar el curso de la historia de España con un objetivo claro: crear un modelo político justo. La utopía se vio reflejada en el llamado Movimiento Cantonal, movimiento revolucionario que creó el Cantón de Murcia situando a la ciudad como capital de la nueva República. Las anexiones a esta corriente revolucionaria fueron muchas pero el poder centralista de Madrid, dirigido por los grandes herederos del Antiguo Régimen, era muy fuerte y pronto fueron cayendo los bastiones cantonales bajo el fuego de los ejércitos centrales, exceptuando la ciudad de Cartagena. La ciudad portuaria, con Antonete a la cabeza, resistió durante unos meses gracias a poseer el Arsenal y la Base Naval, pero la ciudad rindió sus defensas ante el feroz asedio de la artillería enemiga. Con la caída de Cartagena, el ideal de una nación federal con regiones autónomas y un reparto justo se vino abajo. Antonete Gálvez encarcelado y huido de la justicia se refugió en su tierra natal bajo el amparo de un pueblo que lo veía como un héroe, capaz tanto de enfrentar sus ideales al poder como de defender los intereses de su región ante un estado corrupto. El revolucionario murió en Murcia en 1898 siendo enterrado con honores.
La figura de Antonete Gálvez se convirtió en uno de los padres del Estado de las autonomías e ideólogo de lo que luego conoceríamos como la Región de Murcia.


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